Consejos para leer más rápido sin fracasar en el intento

A los que nos apasiona leer sabemos muy bien que la principal limitación que el hábito de la lectura presenta para el lector promedio es que leer y comprender un solo libro toma mucho tiempo y nos impide leer todos los libros que deseamos leer por falta de tiempo. Algunos han intentado incrementar su velocidad de lectura de manera violenta y sin reparo, fracasando en el intento de esa forma ya que es poco lo que logran entender de lo que leen de manera rápida. Para aquellos que ya han fracasado, para los que están a punto de fracasar y para los que no quieren fracasar leyendo rápido, hemos preparado unos simples consejos que puedes seguir de manera paulatina y progresiva, sin mucho esfuerzo, para lograr la meta que tanto deseas que es leer muchos libros en poco tiempo.

Mucho se ha escrito acerca de este tema; artículos científicos, escritos publicitarios, opiniones, etc. Sin embargo, de todo lo que se ha hablado acerca de la lectura rápida, sólo unos pocos métodos de leer rápido se han probado empíricamente. Lo que a continuación presentaremos son consejos para leer rápidamente, los cuales fueron descubiertos y puestos en práctica por nosotros, por lo que su efectividad es asegurada y no te haremos perder el tiempo leyendo este post. Antes de pasar a los consejos per se, no olvides que lo importante en todo esto es la confianza y la pasión que el lector tiene por la lectura; sin uno de esos dos factores no podrás nunca leer rápido mientras comprendes a la perfección lo que lees.

Entrando en las recomendaciones, lo primero que debes hacer para leer más rápido es suprimir las sub-vocalizaciones que realizas mientras lees, es decir, repetir en tu mente cada una de las cosas que vas leyendo. Esa es una de las cosas que más retrasa la lectura y no es más que una suerte de reflejo humano, por lo que no será nada fácil de eliminar, pero debes hacerlo, al fin y al cabo.

Otra cosa que debes optimizar en la lectura es agrupar frases enteras para leerlas de corrido y no hacerlo palabra por palabra. De esa forma no sólo leerás más rápido, sino también comprenderás mejor las frases largas y complicadas. Esta técnica de lectura no se adquiere tan fácilmente, así que no te decepciones si no lo consigues la primera vez y sigue intentándolo.

Puede ayudar usar el dedo como guía de la lectura para agilizar el procedimiento y nunca perderte en el mar de letras y la ingente cantidad de párrafos que un libro pueda tener. Aunque es una técnica algo pueril de lectura, en realidad es muy útil para focalizarnos en lo que leemos.

Evitar releer es también otro consejo de gran ayuda para leer rápido. Y si no, pregúntenselo a mi amigo Carlos Hidalgo, obrero de Fontaneros, que dejó de distraerse mientras lee para evitar que no entienda algo de lo que está leyendo y tenga que releerlo, leyendo más rápido de esa manera.