Arrabal

A veces, la enjundia literaria y el contenido y el peso de la obra de un escritor no son lo suficientemente valorados. En el caso del escritor y dramaturgo Fernando Arrabal, su faceta pública más excéntrica y sus estrambóticas apariciones en televisión han jugado en su contra; la imagen de un tipo indescifrable y frívolo parece haberle ganado la batalla al escritor ingenioso y original.

Afincado en Francia desde hace casi seis décadas, llegó a ser amigo de figuras tan relevantes en el arte del siglo veinte como Andy Warhol; Arrabal también mantuvo contacto con el poeta y ensayista del dadá Tristan Tzara y con el grupo surrealista del escritor André Breton.

Fernando Arrabal es un escritor curtido en todo tipo de terrenos. En lo que a su parte narrativa respecta, es autor de obras como ‘Baal Babilonia’, ‘El entierro de la sardina’, ‘La virgen roja’, ‘La hija de King Kong’ o ‘La torre herida por el rayo’ (Premio Eugenio Nadal en 1982), novela muy peculiar que transcurre durante la celebración del campeonato mundial de ajedrez, donde dos ajedrecistas rivales sirven como hilo discursivo.

Pero el gran escenario creador para Arrabal es sin duda el teatro. Exponente del Teatro Pánico español, ha bebido de autores como Samuel Beckett o Eugène Ionesco, representantes del teatro de lo absurdo. En la obra dramática de Arrabal destacan obras ‘Picnic’, ‘Guernica’, ‘El jardín de las delicias’, ‘El laberinto’, ‘Dalí versus Picasso’ o ‘El cementerio de automóviles’, retrato genial de la pobreza y la desesperanza urbana contemporánea.

La obra poética de Arrabal y su trabajo como cineasta y guionista ayudan a forjar la figura artística de un  profesional importante en la cultura española y francesa. Sin embargo, pese a tanto años de trabajo, en España parece inevitable que los medios de comunicación presenten a Arrabal como un lunático que una vez apareció ebrio en un programa presentado por Fernando Sánchez Dragó, donde quiso hablar del “milenarismo”.