Durante las últimas semanas los ojos de todo el mundo han fijado su atención en Haití debido a una desafortunada razón: el seísmo que el pasado 12 de enero sacudió Puerto Príncipe cobrándose la vida de decenas de miles de personas, destruyendo la ciudad y sembrando el caos en ella.
Hoy quisiéramos compartir con vosotros “Zombi”, una crónica de Pablo Biffi publicada en el número 2 de Granta en Español en la que el periodista argentino relata distintos aspectos de la crítica y extrema situación de violencia que se vive en Haití y que ha marcado su existencia desde hace más de dos siglos.
Así empieza “Zombi”:
«La violencia, y más aún la violencia política, no es en Haití patrimonio de estos años. Toda su historia está atravesada por la muerte, desde los tiempos remotos cuando los esclavos negros, de la mano de Toussaint Louverture, lograron el fin de la esclavitud, en 1794. O diez años después, bajo la dirección de Jean Jacques Dessalines, cuando la independencia de Francia se abrió paso a punta de machete, pólvora y palos, envuelta en un deseo de venganza contra los blancos.»
Más adelante Pablo Biffi explica en los siguientes términos en qué consiste la zombificación en Haití y el significado de ésta:
«Haití es un zombi y adora a un solo dios, Bondye, y a toda una galería de “seres espiriturales” —los loas— como Erzuli, la diosa del amor, o Agw, el soberano de los mares que —dicen— ejerce una gran influencia en la política. La zombificación es una pena capital, una condena infamante del vudú. Y el zombi no es otra cosa que una persona a la que le han arrebatado el ti bon ange (”la conciencia en el mundo occidental y cristiano) como castigo: una justicia a la haitiana, ilegal pero legítima. El vudú ha ejercido una influencia tan poderosa en la vida política del país que la mayoría de sus presidentes y dictadores fueron houngan (sacerdotes) y miembros de las llamadas Sociedades Secretas, instituciones políticas y judiciales encargadas de imponer las penas. Y tan legítima que el año pasado el Estado debió legalizar su práctica.»
Al explorar distintos rasgos de la dinámica cultural y política de Haití, “Zombi” aporta una gran variedad de elementos para entender mejor su pasado y su presente en un momento en el que cualquier referencia con respecto a este país es una alusión directa a la destrucción, a la muerte y a la violencia.
Si os interesa leer la crónica completa, podéis descargar el archivo con todo el texto apretando aquí.
